miércoles, 14 de noviembre de 2012

NORMAN MAILER EN EL MANUAL DE USO CULTURAL.-



Deus ex machina
 
Nec deus intersit, nisi dignus vindice nodus es una locución latina que significa: "No hagáis intervenir a un dios sino cuando el drama es digno de ser desenredado por un dios"
(De Horacio, en Arte poética)

La tragedia griega debería resultarnos tan lejana e incomprensible como los literatos y la mayoría de los personajes de la cultura norteamericana. Pero, para bien o para mal, hemos crecido con ellos y el teatro griego sigue siendo, afortunadamente,  intemporal e imprescindible para configurar de alguna manera la identidad de nuestra civilización, al tratar anticipadamente los dramas cotidianos y reiterados de toda la humanidad.

Norman Mailer pertenece a un universo tan extraño, y tan cercano para nosotros, como los protagonistas de las Crónicas de Marte, del añorado Bradbury.  Lejano y a la vez intuido. Ficticio pero presentido. Un desconocido cuyo rostro nos resulta familiar.
Escritor especializado en el relato periodístico a cuyo desarrollo se consagra, como epígono del género de moda. Solo que Capote ya estaba allí, seguía estando, como el dinosaurio de Monterroso.

Coetáneo de Capote, representante del sector girondino en la comedia humana del siglo veinte, también dedica sus años dorados a retratar la crueldad de un crimen a sangre fría y la implacable ejecución de sus autores por la justicia, la tradicional del juez de la horca. Pero Norman establece una diferencia insalvable en lo personal con Capote, es un icono del izquierdismo norteamericano, que como bien sabemos no es otra cosa que un eufemismo del adjetivo innombrable, el que una vez asumido, o simplemente sospechado, enviaba a la cárcel a otros jacobinos, representantes de la tragedia americana, como Dalton Trumbo o Dashiel Hammet, o marginaba a escritores de la talla de Arthur Miller o Bertold Bretch.
 
 La caza de brujas, no obstante había terminado, y fracasado, cuando Mailer se convierte en un líder de la progresía antibelicista, detenido en manifestaciones anti-Vietnam,  motivado autor de la novela por antonomasia sobre la segunda guerra mundial “Los desnudos y los muertos” en parte autobiográfica,  y finalmente paladín de los derechos humanos. 


Su novela-reportaje  “La canción del verdugo”,  pone de manifiesto la lucha del reo Gary Gilmore, por conseguir ser ejecutado, desmontando una tras otra todas las triquiñuelas pro abolicionistas de los grupos de presión que toman su figura, la del primer ajusticiado en muchos años, como bandera política. Héroe y millonario póstumo, Gilmore con su muerte pone de manifiesto el tremendo poder de los medios de comunicación, y la influencia del partidismo político en algo neutral a priori, la justicia. Mailer estaba allí para contarlo, con las habituales claves del género judicial - ese gran desconocido en nuestro entorno -  y del docudrama que había tenido “entretenido” al público durante varios meses. La otra cara, imprescindible para su comprensión,  de otra excelente novela con idéntico final, la de Capote.
Norman Mailer llegó a presentarse como candidato a la alcaldía de New York (1), y como un semidiós, que lo era, intentó algo que ya se proscribiera en el  “arte poética”.
Apadrinó a otro asesino, condenado a muerte,  Jack Abbot, consiguiendo su libertad condicional por medio de las innumerables posibilidades de apelación que Gilmore había despreciado. Desgraciadamente Abbot cometió otro asesinato, poco después de ser liberado, y Mailer debió lamentar desde entonces no haber hecho caso a Horacio, "No hagáis intervenir a un dios sino cuando el drama es digno de ser desenredado por un dios". 

Y es que debe resultar difícil brillar en tantos terrenos, el periodismo, la literatura, la política, en los años de Mac Luhan, “El medio es el mensaje”, “La aldea global” y  tantos otros postulados revolucionarios, evitando convertirse en el propio mensaje.


 ¿Comunista?
Hablaba de su comunismo y de que en Estados Unidos el fascismo jamás usaría ese nombre pero que no estaba muy lejos de instaurarse a todos los efectos.
 (Incorregible y necesario tocapelotas de un mundo en extinción).


(1).-  La candidatura fue retirada después de apuñalar Norman a su esposa durante una fiesta.
La reacción de Mailer a las declaraciones de su mujer ante la policía, fue lacónica. Al contrarío de lo que recuerda su mujer, nunca habría gritado "joder" en presencia de la sirvienta. Pero, sobre todo, no era verdad que el cuchillo con el que apuñaló a su mujer "hubiera estado sucio".

Deus ex machina, no significa “genio y figura” como sería lo más sensato. Al parecer hace referencia a los artefactos (máquinas) que introducían en el escenario a un dios (en caso necesario) para resolver situaciones dramáticas que superan la capacidad, el ingenio del autor. 

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

lunes, 12 de noviembre de 2012

Algunos aprenden religión en La Biblia, otros en los Tebeos.-


Y lo cierto es que viene de lejos, de muy lejos...

 
 (Pero como puedes ser tan feliz, con los prblemas que tenemos)

 


Figuraos la imagen que me daban de algún futuro gobernante...



                                           (Me pregunto para que será este botón)

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

domingo, 11 de noviembre de 2012

ALTERNATIVAS A LA SANIDAD PÚBLICA.- (12)






----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

viernes, 9 de noviembre de 2012

De cómo estrenar coche con el plan pibe.-(II)



Comprando coche. Lesson two.-
La otra vida del Capitán Contreras. (Fernán Gómez, Luca de Tena y otros).

Durante unas excavaciones arqueológicas en la cripta de Santo Tomé, se descubre un sarcófago que contiene el cuerpo del Capitán Contreras, un hombre en estado de letargo desde 1650, debido a una droga que le obligaron a ingerir para evitar males mayores.
La polémica sobre la autenticidad del cuerpo de Contreras llega a oídos de algunos científicos americanos, que compran el cuerpo del Capitán…

"Todo llega, pasa la vida, pasan los años…"

Pasan los años. Se va la juventud calladamente. Pasan los años. Pasan los años. Pasa la vida. Con su triste carga de desengaños.
(Sevillana, que no confundir con el tango) ¿O si?

Y veo nuevos modelos, probablemente mas seguros, quizás algo mas cómodos, y con toda seguridad mas jóvenes que mi carro del alma. Aunque, para ser sincero, conmigo, he de admitir mi vicio secreto –conocido por todos – de asomarme al mismo infierno, si es necesario, para disfrutar de una oferta. Y ese era el caso, promociones, rebajas, descuentos, que hacen apetecible el relevo para el viejo confesor – si reuniese los pensamientos que han quedado dentro de ese habitáculo a lo largo de diez años, podría escribir la gran enciclopedia de la tontuna universal – y que me inclinan a salivar ovinamente, contemplando apetecibles sedanes y berlinas, con descuentos cercanos a los cinco dígitos – ahora se dice así – e incluso me inducen a repetir la tradicional ronda de llamadas y correos a media docena de concesionarios, para ver cual de ellos será más benévolo. 

La primera muestra de desinterés por su parte, cuando no directamente de desafecto ante el futuro cliente, la constaté al comprobar la cantidad que me ofrecían como contrapartida a la kermesse, que los del desguace iban a realizar con el anciano que me acompañaba a las entrevistas, a las pruebas de los novísimos incluso, reteniendo las lagrimas en el parking de esos polígonos inhumanos mientras su otra mitad, un servidor, sufría la reagudización de su latente estatus asmático ante el insoportable olor a infame plástico tóxico, en aquellos autos sin estrenar. 

También la peste nauseabunda pudo influir en el enfriamiento del deseo, que me quita ciertamente, igual que otras cosas me ponen. Pero no fue hasta recibir el presupuesto oficial, cuando confirmé el sinsentido de todo aquello.  La cuenta por favor… il conto per favore… The Bill please… La addition si vous plait.
Añadían una cantidad extra, e inaudita, por “La pintura”, como si pudiesen vender el vehiculo sin ella. Y otra superior por “Matriculación y Entrega”.
Cuando les dije que no era necesario lo de la entrega, que yo mismo iría a recogerlo y que la matricula me la hacían gratis los de la parroquia (el seguro), ya comprendieron que no era un cliente al uso, vaya que no era ni iba a ser cliente, y me trataron con el simulacro de amabilidad descortés con al que se despide a alguien que te hace perder el tiempo.

Y que conste que tenía más razones para no hacer lo que no hice, y marchar de allí feliz con mi querido asiento veloz que por cierto además huele a mí, apesta, según me dicen.
Por ejemplo el tema motor, que no es baladí en este trance. Novedades con motor mas potente, perdón, mucho más potente, cosa innecesaria, y menor consumo, con el añadido del beneficio bio, eco, de la limitación en la emisión de pecados por el escape, cosa conveniente pero… 

Pero el futuro modelo, que dentro de unos meses va a sustituir al actual nuevo modelo, anuncia todavía menor consumo, mucho menor, y por supuesto una reducción considerable en las emisiones de sulfhídrico y cols, gases infernales, lo que me hace replantearme si hice el canelo también, al cambiar todas las lámparas de la casa, arrojando a las basura las bombillas incandescentes y filamentosas de toda la vida, por las eficientes de bajo consumo, cuando comienzan a avisarme de que debo cambiarlas otra vez, todas, por las nuevas lámparas led de muchisimo menor consumo, muchísima mayor eficiencia y, por supuesto, muchisimo más costosas. Posiblemente quieren hacerme caer otra vez en el mismo cepo. Pero no lo conseguirán pardiez, el Capitán Contreras saldrá de su tumba en mi ayuda.

 


Lo comento con mi siquiatra de cabecera, el espíritu, la parte humana del tablero del gran torino , que parpadea placenteramente las lucecillas asintiendo, mientras confirma que aceite OK, motor OK, puertas y  airbag también OK, cada vez que inicio otra singladura frente a él. En el nuevo estreno del nuevo coche, y van dos.



 P.D.-

Mi única experiencia como cazador se limitaba a los conejos, deslumbrados por los faros en las noches de verano, hasta que un día...





---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

martes, 6 de noviembre de 2012

LA HISTORIA OCULTA.- (2)




-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

domingo, 4 de noviembre de 2012

De como el poder produce tontuna y el deseo puede producir, ciertamente, ceguera.-


Un sainete sin ninguna gracia.-



Conste que Los Hermanos Calatrava, junto a Emilio el Moro y Kurt Savoy,  forman parte de mis terrores nocturnos;  de esos cuya aparición en cualquier pesadilla, consiguen despertarme cubierto de sudor, si es el caso, cosa que suelo aprovechar para ir al baño  como profilaxis eficaz de otro despertar  mingitorio a horas más imprudentes. El optimista de la botella siempre medio llena. Y no ha mal que por bien…

Estoy escuchando a Eva Cassidy, como medida preventiva ante la sola mención de esos  representantes de tiempos oscuros, cutres, y sobre todo gélidos, sabañones mediando.

Ahora repaso la cubierta de un disco de los Calatrava, su “disco blanco” como ibérica contrapartida al disco blanco por antonomasia,  el doble de los Beatles. Y me encuentro con el oportunismo de los imitadores, de los malos caricatos de cualquier éxito de entonces. En este caso de las canciones de propaganda política que anunciaban un tiempo nuevo, aparentemente. Concretamente el “Habla pueblo”, el eslogan que invitaba a votar en las primeras elecciones “libres” para luego poder hablar realmente, o no.
La parodia rayana en el mal gusto habitual de la pareja de cómicos que quizás no pretendía pasar por otra cosa, se titula “Que te escuchen pueblo” y la verdad es que su texto realmente herético y fuera de lugar para todos aquellos que creíamos en el posible cambio hacia la democracia, no merece mayor comentario, ni entonces ni ahora. Salvo que...

Salvo que treinta y cinco años después parezca profética la burla del titulo, “Que te escuchen pueblo”, y tengamos que seguir soñando con que nuestras voces, como las de Jarcha, sean escuchadas por ese pueblo que presuntamente detenta la esencia democrática y que la realidad siga insistiendo en que eso no es posible, que el monopolio de hablar sigue en las bocas de los de siempre y su capacidad de escuchar , limitada a lo sumo a los consejeros en los pasillos, durante las primarias del partido, de cualquiera de los dos, en las que se decide que vamos a querer decir con nuestras voces, quien las va a vocalizar y como va a ser la nueva temporada litúrgica, en que modo y manera  sus señorías van a convertir nuestras papeletas en la voz del pueblo. Demasiado bonito para ser cierto.

Y demasiada torpeza, ya digo que son tontos, en  los sordos portavoces de un país de mudos.
La pantomima parlamentaria de los que se autodenominan señorías, la ineficacia de su costosa presencia en tiempos realmente difíciles como estos, convierten en ángeles benefactores, en profetas y evangelistas a los denostados Calatrava. “Que te escuchen pueblo”, que vas listo tu.
Cuando un Estado se convierte en ineficiente, en breve plazo deja de serlo, de ser Estado. Y la evidencia de su incapacidad para prevenir lo que está sucediendo, su negativa a aceptar las previsiones meteorológicas, su enroque como táctica suicida y, por tanto, fracaso en reconocer los jinetes del apocalipsis –son molinos, según ellos- la locura inmobiliaria, el impune desastre financiero y el desempleo de uno de cada tres paisanos del pueblo que no habla, que sigue sin hablar, y que si lo hace no tiene quien lo escuche.
Digo que son bobos, los gobernantes, y no solo porque nadie hace tanto daño, a sabiendas, sin un beneficio inmediato mas jugoso que el de las canonjías menguantes de que disfrutan, o el previsible de un futuro cercano en el que la vaca exhausta no produzca otra cosa que la nostalgia entre los cada vez mas numerosos partidarios de un sistema político diferente. Así comienzan, o terminan los ciclos de la humanidad, entre consumidores de patatas, acaparadores de legumbres y conseguidores de favores a costa de los derechos ausentes del prójimo. Nuevos caciques que ni siquiera han necesitado el transcurso de una generación para resurgir.
Porque la sanidad publica, la educación gratuita, las pensiones, incluso las de aquellos que han cotizado toda su vida, la  seguridad del orden público, la justicia  y tantas otras ventajas de aquellos que viven en el primer mundo, nos van a ser cada dia más limitadas, mientras los responsables, que lo son, siguen negándose a desmantelar el sistema tras el que se escudan, el de un Estado de funcionarios donde no hay lugar para nadie más, como si eso fuese posible. Bobos, ya digo que el poder entontece.
La gallina de los huevos de oro a punto de fenecer y la democracia… si, como dicen los Calatrava, demos gracias.



P.D.- No creáis que peco de exceso de negativismo. No.
Los Calatrava tienen un excelente versión en castellano, la única que conozco, del “Space Oddity” de  David Bowie,  y es tan buena que, hasta las horribles payasadas del clown me resultan llevaderas, mientras la voz del augusto, del hermano, repiten aquello de “La tierra llamando al comandante..”, ”La tierra llamando al comandante Tom” cuando todos sabemos que no hay respuesta posible, que no va a haberla.
No me atrevo a incluirla en los recopilatorios de música evocadora de tiempos pretéritos, aunque todos los años sufro la tentación, y la venzo.
Escuchad la de Bowie, la original , que es una maravilla, y si conseguís la de los Calatrava, por favor, decidme que estoy equivocado.

 

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

viernes, 2 de noviembre de 2012

ALTERNATIVAS A LA SANIDAD PÚBLICA.-(11)


----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

jueves, 1 de noviembre de 2012

De como comprar coche en tres capítulos y un prólogo corto.-


De cómo estrenar coche con el plan pibe.-


(Preámbulo para distraer la perdiz).



He cambiado tres veces de coche en los dos últimos años. Estrenando y. sobre todo, aprendiendo. Como es habitual.

Lástima que lo malo de tanto aprender es que al final, compruebas que lo aprendido solo sirve para dar gusto al ego. Gustillo más bien, al ver que tanto conocimiento te lleva al principio, A Plinio el viejo o a Brueghel (el viejo, también). Lo de siempre.

Buscaba uno, entre las lápidas del Pere Lachaise, aquel epitafio de hace tres mil años, u otro parecido, (a veces hay que conformarse con las imitaciones, para no depender de los ansiolíticos):

“Tras la desaparición de la justicia de la faz de la tierra, este hombre era su último vestigio”.


No lo encontré. Y conste que los excursionistas, orientales en mayoría, disponían de numerosas posibilidades en su itinerario de necrófilos impenitentes, inevitablemente orientados hacia los nombres propios que suelen aparecer en los programas televisivos, basados en la confusión entre cultura y saber enciclopédico, conceptos que no deberían ser antinómicos, pero que llegan a parecerlo, cuando vuelvo a ser expulsado de mi labor por las hordas de los presuntos herederos de los figurantes en las torres de los babeles que pintase Brueghel. Compruebo lo maravilloso que resulta moverte por todo el planeta sin los problemas que aquejaron a los arquitectos de la torre inacabada, ahora todas las lenguas tienen su correspondiente audioguia, y un itinerario cerrado que elimina cualquier posibilidad de que el individuo pueda sentirse diferente de los demás.

Huyo, no sin antes escudriñar cien, doscientas tumbas, buscando el epitafio comparable, en brillo al menos, al de Plinio. No lo encuentro.

Olvidaba reseñar que hay algo universal y de absoluta vigencia, los malos modos, la falta de respeto al prójimo. Quizás sea el concepto de prójimo el que haya desaparecido del brazo de la justicia, en su marcha hacia el espacio profundo. Quizás sea eso, y no la multiplicación de lenguas, lo que dio al traste con “El Algarrobico”, hotel, resort, spa y cosas peores, antaño, formerly “Babel Tower”.


Comprando coche. Lesson one.-



El provecto Ford, el Gran Torino que me transporta y acomoda desde que perdí el uso de razón, tiempo ha, tuvo a bien desobedecer la orden que el pie derecho intentaba transmitir al no menos provecto acelerador. El motor daba vueltas a un ritmo suficiente para negar su fallecimiento pero inapropiado para llevarme a un sitio diferente que no fuese el arcén.

Los mecánicos, niegan siempre que el jadeo agonizante premorten sea tal, viven de los estertores las criaturas, y me diagnostican fallo en los calentadores, comprobando su profecia con “la maquina”, que es algo así como el oráculo de Delfos y sirve a los incautos para lo mismo, mantener la fe mediante el correspondiente óbolo. Al fallar el asunto de los calentadores pasaron a la esfera superior, la de los inyectores, para los que “la maquina” no tenia capacidad adivinatoria y solo quedaba la tradicional y científica prueba-error, cambiando los inyectores, con un coste diez veces superior al de los pobres calentadores que acababan de demostrar su inocencia. Ante la sospecha por mi parte de la dudosa praxis de aquellos expertos, los sometí a la prueba del silogismo por petición de principio, que me inculcaron en una edad en que creí que aquello no serviría jamás para nada. Error.

Les pregunté que harían si el cambio de los inyectores no solucionaba el problema y me explicaron que la probabilidad era real y que en ese caso habría que cambiar el turbo, obviamente con un coste diez veces superior al de los inyectores.

Y salgo abatido, como en el tango


No Le Digas Que La Quiero. Suena, tango quejumbroso, compadrón y callejero, como suena en la tristeza mi abatido corazón. Y si ves a mi querida no le...

Y acepto que fue bonito mientras duró, lamentablemente ya se acabó, tienes que entender que no puedo quererte mujer, yo no soy el hombre que te conviene cariño conmigo...

Y dispuesto a buscar – a recoger –un auto nuevo.

Marcas, modelos, novedades, pruebas, concesionarios, y entre esas páginas, el vicio profesional se infiltra indagando sobre la enfermedad que llevaba presumiblemente al gran torino al desguace.


La inconstancia, madre e hija de la dispersión de ideas que me domina, me llevó a mirar algún foro de usuarios de la marca y modelo del venerable auto y ¡Oh, maravillas de colores! , un amable taxista, canario tenia que ser, me explica que esa, idéntica avería había sufrido y que no fue hasta que cambió el “filtro de aire” cuando desapareció su pesadilla.

Corro a la tienda de recambios y repongo la pieza, económico fungible, descubriendo en el acto que tengo un coche nuevo.

Amor propio, orgullo, soberbia o pedantería, me llevaron a presumir del hallazgo en el taller donde, además de ser incapaces de arreglarlo, habían obviado el cambio del filtro en las últimas revisiones de mantenimiento. Unos simples golpes y un ligero aspirado del polvo eran suficientes según ellos, al parecer. Cuando les cuento lo que he aprendido al respecto, tuve que escuchar que, efectivamente el polvo acumulado puede cegar el colimador del preturbo y anular la inyección con las consecuencias conocidas.

Increíble. Sabían lo que ignoraban, y sin dedicarse a la política profesional, todavía.

Yo estreno coche, feliz.



-------------------------------------------------------------------------------------------------

lunes, 29 de octubre de 2012

De como el deseo puede producir ceguera y el poder produce, ciertamente, tontuna.-



Hace unos días en una tienda FNAC, francesa, y en la Francia, encontraba una planta completa dedicada a los productos de la manzana, Apple, que en tiempos era sinónimo de una productora discográfica, proyecto de franquicia musical de algo irrepetible, los Beatles. No obstante de comenzar con Mary Hopkin y su tiempo tan feliz e incluir composiciones de los mismísimos dueños de la casa, Lennon y McCartney, siguió el mismo camino efímero, y fertilizante de los buenos recuerdos “Those where the days”, como la mismísima Carnaby Street donde hoy no podemos encontrar otra cosa que chapas imantadas para la nevera y uniformes de  futbolistas de algún club local (perdón creo que los llaman equipación, y no uniformes, aunque todavía desconozco la razón).
 
Lo cierto es que la manzanita en cuestión tampoco responde al icono grafitero del trasero femenino, de la misma época, en antagonismo insalvable con el de los defensores del trasero de pera, siendo ambos excelentes. Ahorita significa otra cosa, no menos universal (globalización) ni menos objeto de deseo, como podremos comprobar.
 (Enlace con audivideo explicativo, lástima)


 El nombre de la manzana es sinónimo de una marca de electrónica de consumo que tiene el marchamo sagrado de la exclusividad, los MacKintosh en ordenadores y la I, mayúscula, que identifica aquellos productos perecederos cuyo presunto prestigio y su evidente sobreprecio los hace aptos para el escalón intermedio, pero cercano al vértice de la pirámide económica mundial. Exclusivo no para bajitos, calvos, o pelirrojos, no. Solo para pudientes que es esa estúpida acepción de la exclusividad que sirve de anzuelo para consumidores incautos.
 
La planta, la tienda en cuestión, es un capricho, y no solo para consumistas compulsivos. Fui deslizándome entre estanterías, vitrinas y expositores, entre pantallas de plasma que demostraban las virtudes de aquella parafernalia y entre azafatas sacadas de algún casting para aspirantes a cualquier serrallo de aquellos países que viven de cultivar con gran esfuerzo y penosidad ese vegetal  llamado petróleo. Me sentía talmente como el prota de Blade Runner bajo los anuncios de no sé que cosa, pregonados por una chinita sonriente, a la vez que contemplando extasiado un escaparate lleno de objetos que no me interesan en absoluto pero que me atrapaban, a la vez que evadian mi imaginación a otro lugar más interesante - cualquiera-. Aunque persista embobado con la vista perdida, igual que podría estarlo en una mercería o en una tienda de artículos para pescar, por ejemplo. Y que conste que pongo esas referencias asumiendo mi inutilidad para el crochet y el punto de cruz, igual que para la pesca, al tener mis raíces en un terreno donde el agua solo fluye bajo la lluvia. Ajeno totalmente al espectáculo.
Hasta que algo insólito, inhabitual, hasta en las pelis de ciencia ficción (ficción científica, por lo del oxímoron),  me despierta súbitamente, disipa la niebla que me estaba envolviendo de manera inmisericorde.

Me encuentro frente a una estantería repleta de cajas de plástico vacías, transparentes y con aspecto de reutilizadas, de  tamaño manejable, -  caben en una mano - y con un valor facial- por la cara- de quinientos euros cada una, La retribución mensual de un trabajador de algún país cercano, y eso es lo que hay que pagar por una de esas cajas desprovistas de contenido real. Prácticamente hueras, salvo un papelito que guardan en su interior y que, parece ser, otorga a sus compradores el privilegio de disponer, en una exclusividad todavía mas difícil, del nuevo producto que todavía no ha salido al mercado. Sea Ipod, Ipad, Iphone o cualquier otra cosa que anuncie la chinita sonriente en las pantallas, antes de neón, después de plasma, ahora led, luego ni se sabe.
Comprar la nada, sin discutir el precio. Ese es el mundo que nos ha tocado en la ruleta de la vida. Sin saber cuando va a detenerse el carrusel, ni donde.

Entre los recuerdos agridulces de la primera infancia, en esos momentos en que el placer es tan intenso que, incluso en tu inmadurez presientes que puede transformarse en terror, figura aquel en que el viaje circular en el carrusel de feria, estaba próximo a terminar y temía lo peor que puede suceder a un niño, que la parada sucediese lejos de donde te dejaron tus padres en el feliz comienzo de aquella andadura iniciática, parada tan alejada de ellos que rompiese el nexo visual, el que sigue a la ruptura del contacto físico y que presagia la inevitable caminata en solitario para el resto de tu vida.

Vuelve el miedo, la inquietud, la zozobra ante el cuando y el donde va a detenerse esta estúpida diversión de feria barata en la que estamos acomodados.

 

Hay que escuchar la versión original  para poder comparar, y para dejar de confundir la fruta con el pecado.


-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Archivo del blog