Google+ Followers

lunes, 23 de febrero de 2015

BSO DE LOS DESCANSOS.- V (FINAL)

                               


Me acusareis de mentir más que un político, de prometer en falso, de esas promesas que solo pueden hacerse impunemente a los niños de tan escasa edad que luego no recuerdan, u olvidan. Quizás sucede que están tan preparados para lo que se les viene encima, que prefieren olvidar esas mentirijillas, siempre que se las digamos con los ojos enternecidos de cariño, porque eso seguro que lo entienden y lo integran para siempre.

Os prometo en la cubierta unas canciones de los descansos que luego se han ido ausentando poco a poco hasta desaparecer prácticamente de la selección final, y como el alcalde de Villa del Rio, ya sabéis que os debo una explicación. Coplas y coplas, a veces extraídas de películas de coplas, y eso que entonces no había discos recopilatorios con bandas sonoras de, y eso que algunas películas eran solo la precuela del Lp que podría haberse hecho poniendo las canciones en fila.
Recuerdo ir contando las de Marisol, o Joselito, en sus películas, y hasta que no llegaban a la numero doce, no paraban los tíos, el guion no importaba tanto, eran pinceladas sinópticas, manchones lacrimógenos que necesitaban poca o ninguna elaboración, un par de graciosos en el reparto y el artista, el cantante, que con sus coplas eran el reclamo para el espectador.

Hasta alguna de Lolita Garrido, de Luis Lucena y de Pepe Blanco, os tenía preparada, pero luego me he ido distrayendo con los argumentos neorrealistas, y por tanto generalmente tristísimos, de las películas, y he preferido añadir otras especias tropicales y estimulantes que, puede que traicionen la idea original. 
Supongo que irán cayendo en entregas inmediatas, y como el próximo año las promesas las van a hacer otros - se han adelantado, los listos - pues eso, nosotros a lo nuestro, al jotril que diría mi madre cuando nos veía encaminarnos hacia el guateque, precursor inigualable de los botellones actuales, cuya evolución negativa desde aquellos años, degeneración absoluta más bien, solo puede confirmar lo que ya intuíamos desde hace tiempo, que como entonces… eso.

Si, si, jotril figura en cualquier diccionario extremeño, no lo busquéis en esos elaborados por figurones que cobran por sentarse y no hacerlo: y significa lógicamente ajetreo. Riqueza lingüística que se perderá como las lágrimas bajo la lluvia, y lo que es peor, será sustituida por bisutería  de tres al cuarto, de juguetes como esos que se rompen ya en el camino de vuelta de la feria. Snif.

Hay otra cuestión que no quiero, ni puedo, dejar a oscuras. Por más que sea un asunto tabú que algunos consideren de mal fario, o absolutamente prescindible, mayormente los que disponen de vida eterna, y esto de que vaya escapándose a los demás de entre las manos, sea ciertamente una bagatela. Pero una bagatela cierta, segura, que no podemos olvidar.

Se van marchando de nuestro lado, al menos del mío, personas, chicos que crecieron junto a mí, junto a nosotros, y solo por el recuerdo de compartir esos momentos mágicos, ya me siento obligado a manifestar mi agradecimiento hacia su compañía. A ellos, a todos, los panegíricos, ya no les sirven de nada, pero a nosotros si nos reconforta el recordar su cariño. Y fueron cariñosos los jodidos, los tres que han partido en el último año, dos vitorianos, el Cestero y el Puntica, y un Nazario. Aunque ya los dimos por perdidos desde el momento en que el tiempo transcurrido nos vuelve irreconocibles al mirarnos a la cara cuando los caminos han sido tan divergentes, y a veces de un solo sentido, y cuando las heridas inevitables que van cuarteando los rostros, eliminan la dulzura, la generosidad, y la protectora presencia del antaño colega, del camarada infantil.

Llevo meses echándolos de menos, y ya sé que ese es mi problema, que la naturaleza con su proverbial sabiduría hace lo correcto al ir eliminando nombres de la lista, y que para los que quedamos no tiene ningún consuelo, ni siquiera el de los tontos, el aspirar a ser el último , cuando a mi lo único que me hace ilusión es tener la lista completa, a pesar de no poder pasarla todas las mañanas, ni siquiera todos los años. Ya me gustaría.

La verdad es que desde que uno ha dejado de ser asiduo del miércoles de ceniza, ha olvidado muchas cosas  - la vida frenética y el deber obsesivo son los culpables - olvidado  que las lámparas se funden, y que lo hacen para siempre, aunque ahora las Led, dicen que diez, veinte mil horas garantizadas de luz. He calculado la duración prevista de la que acabo de poner en el baño, considerando los minutos que se enciende al dia, y tres vidas mías. Algo realmente estúpido, el pensar que si duramos menos que una bombilla, nos tomemos tantas molestias para distraernos de lo principal, nos hagamos tan dificil, el justificar lo injustificable. Amigos míos, que lástima no haberos dado un abrazo cuando estuve en condiciones de.
Que conste que llevo dos años, retirando in extremis, las sevillanas del adiós, esa de que algo se muere en el alma, y total para nada. Mejor no pensarlo.

Ya veis adonde nos llevan dos o tres minutos de música intrascendente, de esos ruidos sin duda molestos para otra generación que no fuera la nuestra, y el como la ausencia de posibilidad alguna de aprender música seria, en un lugar maravilloso donde solamente el acordeón de Fortunato amenizaba los tímpanos, y solo en  raras ocasiones, los momentos de la vida en que la melodía y el ritmo se hacían imprescindibles para seguir adelante supongo.

Gracias al adelanto de los altavoces y el amplificador, pudimos  si no enriquecer, al menos amenizar nuestros mejores años, y ahora disponer de algunas píldoras que tan bien nos vienen para hacer que la sangre circule alegre hacia el corazón, porque lo del cerebro ya lo tiene más difícil.
El fafiro o fáfiro, también nos pudo haber iniciado en el ejercicio musical, en el caso de que hubiese existido en realidad y a nuestro alcance; no solo como el mitológico y virtual instrumento, del que hablábamos sin haberlo visto jamás. Supongo que, con la seguridad que prestan los recuerdos de la marchita imaginación infantil, lo ubicamos en la sección de instrumentos de viento, y allí debe permanecer todavía.

Omega tres para neutralizar la grasa mala –de los michelines-  tamsulosina para aliviar las próstatas de ellos y calcio para las osteoporosis de ellas, que de toda esa mandanga tenemos en el club del jubilado (Todavía no, Kurosawa), perdón, el hogar de, y por eso debemos resistirnos, agarrarnos con todas nuestras fuerzas a estas tiernas melodias juveniles, que es lo que en el fondo, y en la forma, nos corresponde.



Sic transit gloria mundi.

                                                     

Y el corrector ortográfico ha escrito transistor en lugar de transit, recordándome donde estamos, o estábamos, antes del circuito integrado y de la posibilidad de pasar esos recuerdos a estas páginas y a la música que los va a seguir acunando.
Estábamos en el cine, a punto de contemplar la película, del héroe en blanco y negro que, probablemente vimos todos juntos en más de una ocasión, y ahora, como antes (1), esperando que llegue el descanso, para intercambiar pipas e impresiones, y para escuchar las canciones del 2015, “La Banda Sonora de los Descansos”.

(1).- Como antes:


Come prima più di prima t'amerò,
per la mia vita, la mia vita ti darò,
Il mio mondo,
tutto il mondo sei per me,
e nessuna voglio bene come a te,
ogni giorno ogni istante dolcemente ti dirò
come prima più di prima
t'amerò, t'amerò...





 Y las carátulas......



---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Archivo del blog