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martes, 29 de noviembre de 2011

DIARIO DE UN SENDERISTA EQUIVOCADO.- II


Yo anduve por el GR 113
.-Capítulo II.-

Camino natural del Tajo. 1080 Km desde la Sierra de Albarracin, hasta Lisboa.

Nunca he intentado recorrer la vía del calatraveño, a pesar de que moza tan fermosa non vi en la frontera (M. de Santillana). Y no pienso seguir aduciendo, inventando razones, como un niño pequeño, para justificar algo tan simple como el que no me apetezca.
Aunque no sepa a ciencia cierta el por que, algo he apuntado. Sale de un lugar extraño y termina en otro mas extraño aún. No tiene siquiera, evidentemente, la épica de la travesía de los Apalaches, cuya magnitud hace que una vida sea insuficiente para completarlo, y hay que dejar en herencia a los hijos el punto donde el padre dio el último paso para que estos logren terminarlo luego de dos o tres generaciones consecutivas, por ejemplo.
Supongo que algo de leyenda tiene la presunta y estéril hazaña, aunque seguro que, también, pretende que le den a alguien, a un apellido en este caso, el diploma justificativo de haber alcanzado la meta. Grave error, puesto que, después de todo, se hace el camino al andar como dijo D. Antonio, el camino y nada más.

Pero, hay tanto por hacer produciendo algo para los demás que, estos estériles y costosos periplos solo me sugieren la inevitable comparación con el viaje a la Meca de los otros monoteístas. Demasiadas coincidencias.
Lo cierto es que pasé toda mi infancia disfrutando de los viajes iniciáticos, del día del largo paseo con merienda campestre al que todos asistíamos en cierta fecha de primavera, la Hira, y lo he rememorado después con la nostalgia de los placeres irrecuperables. Hasta que el conocimiento, el aprendizaje - malo es aprender- y luego la reflexión - malo es el pensar- me hicieron ver que estábamos celebrando la fiesta en que el profeta (otro) inició la Hégira, que por cierto en Mongo – tras milenario aislamiento-seguimos pronunciando con h muda intercalada Ehira que suena como Jira con una jota un tanto especial.

Más de lo mismo, santificar el placer de las primeras florecillas de marzo pisoteadas por un tropel de alegres criaturas. No otra cosa distinta son los momentos más gloriosos del planeta Tierra y sus felices y despreocupados inquilinos. Si quereis añadir el componente religioso de las témporas, no pienso oponerme. Todo el mundo tiene derecho a creer en algo y a que se respeten sus creencias.

Resulta que el GR-113 es la actualización de uno de aquellos senderos primigenios de nuestro país. Y démosle a la palabra antiguo la dimensión que merece, algo entre cincuenta y cien mil años, aunque solo sea para empatar con Atapuerca, el comienzo del descubrimiento que el ser humano realiza en nuestra península siguiendo el trayecto del rio Tajo. El camino natural del hombre, el recorrer la ribera del rio desde su origen en la Sierra de Albarracin, siguiendo la ruta del sol en su ocaso, o si queréis la ruta que en el cielo marca la vía láctea, nuestra nebulosa, hasta llegar a descubrir el final del cauce que también es místico, puesto que marca el origen de nuestra especie, la madre de todos, la mar, a la altura de lo que hoy es Lisboa.

Total son solo mil y pico Kilómetros, y es en cierto modo el camino de Santiago en versión laica, para qué nos vamos a engañar. Solo que mas cercano, y absolutamente solitario. Dejando todo el tiempo del trayecto para la libre disposición del pensamiento, dedicado a la trascendental meditación sobre quienes somos, porque el lugar desde donde venimos y adonde vamos ya aparece en los carteles, ya.

Cuarenta millones de euros ha costado, dicen, y así las señales recién estrenadas y primorosamente esmaltadas, nos guían a través de sus etapas, con duración media que supera los cincuenta quilómetros. Aquí los peregrinos deben plantearse que la sanación milagrosa de sus limitaciones físicas, han de buscarla en otros caminos diferentes.

Financiada la obra – financiar significa aquí, realizar algo con dinero ajeno, sin importar mucho su finalidad, y menos la cantidad, ajena también- con recursos europeos, y en uno de los últimos ejercicios de despilfarro comunitario, a los que las autoridades locales han añadido el sambenito, el toque de santidad, de la creación de miles de puestos de trabajo, durante la magna empresa.
Afortunadamente no han roto nada, por lo que he podido comprobar, ya que la vereda ya estaba hecha desde tiempos inmemoriales, -cabe suponer-. Lo de crear, aunque sean puestos de trabajo, ya me va pareciendo algo de majadería. Crear, crear, es otra cosa, me imagino. Y si además consideramos la habitual trampa saducea de llamar puestos de trabajo a las jornadas laborales… pues eso, que efectivamente se han repartido un montón de jornales y bienvenidos sean. Pero palabras, las justas.

Por otra parte, el derroche ha sufrido un sincope en el momento justo en que estaban por adjudicar los trescientos centros de interpretación y la media docena de observatorios de la ruta. Que no son miradores para el caminante, como bien sabeis, sino meras unidades burocráticas donde colocar, seguir colocando a las Cuquis. Lo siento por ellas, criaturitas, pero es que el préstamo no ha dado para más, aparentemente. Tampoco ha dado para gastar unos céntimos en incluir un mapa de la ruta, y de sus etapas, en la página del ministerio. Pero es que cuando no hay... Incluso hasta cierran el ministerio. O mejor solo le cambiarán el nombre, sospecho. Cosa, ciertamente económica, inofensiva, y loable.

Ya, ya entro en detalles de mi etapa favorita. Iniciada con la temeridad habitual del proceloso aventurero de medio día .Nada que ver con el aventurero del mediodía que es mas del Jack London y del Tusitala.



sábado, 26 de noviembre de 2011

DIARIO DE UN SENDERISTA EQUIVOCADO.-


Yo anduve por el GR 113.-Capítulo I.-

Camino natural del Tajo. 1080 Km desde la Sierra de Albarracin, hasta Lisboa.

Etapa 17 (O así). Títulada:

Hora es de emprender el camino de regreso.

Y no solo en el terreno económico.

Toca recapacitar sobre los movimientos slow, filosóficos, aquellos que predican vivir la vida mas despacio, con un progreso lento y “sostenible”, como si el progreso o el amanecer de cada dia pudiesen detenerse, enlentecerse, al gusto de cada cual. Como si las horas pudiesen demorarse según las preferencias del que mira el reloj.

Mira que somos ingenuos. Inocentes y soñadores en un mundo, a todas luces, lleno de piedras que hay que sortear.

Las traslaciones desde el Oriente, hacia nuestro meridiano, de las religiones de la túnica azafrán y el pachulí que nos encandilaban hace nada. Los movimiento cuasi místicos, en loor de la Madre Tierra, que han predicado los verdes –ya salió el color, como si con una lente tintada fuese suficiente- los ecologistas, cuya doctrina se remonta al origen de los tiempos, al momento aquel en que el sediento nómada que todos llevamos dentro encuentra una fuente de agua, saciadora y cristalina, y su primer pensamiento no es otro que el de protegerla del inevitable emponzoñamiento de los que vendrán detrás, inexorable.

Todos ellos los guardo en la misma carpeta, la del lujo. Valores incontestables sin duda. Magníficos y necesarios sentimientos para el progreso de los valores mas queridos por los hombres de bien. Buenismo lo llaman ahora. Igual que viejunos o periclitados a aquellos que, como los que he citado, pertenecen al pasado, sin haber tenido presente. Lástima.

No he vuelto a ver los del hari khrisna, fuera de algún carnaval trasnochado.

Del resto de movimientos religiosos, políticos, o si queréis filosóficos que abundan en el terreno fácil de una sociedad rica, confortable y por tanto con evidentes excedentes de far niente, de tiempo libre y corazones descansados dispuestos a cantar al cielo, al amor eterno, o a la madre tierra. De todos ellos nos quedará el dulce recuerdo de la nostalgia, la añoranza de lo que no pudo ser, y la premura de que no hay tiempo para otra cosa distinta del inevitable quehacer cotidiano en tiempos difíciles.

Lujos de unas sociedades ricas, con las que hemos pretendido compararnos, en una imitación costosísima y temeraria, y cuya mera sombra, que todavía adormece amablemente nuestras cabezas, no deja otra evidencia que la bondad inherente a gran parte de nuestra sociedad. Bondad que es necesaria, pero no suficiente, para seguir un camino sembrado de piedras peligrosas. Y no voy a ser mas explicito porque la insistencia solo es válida para determinado tipo de emisores. Los de la propaganda fácil y grosera, (los de la pistola y gorra de plato cuando toca, que ahora toca de otro tipo, no por ello menos dañino), la propaganda electoral, la elección periódica entre ellos y el caos, sabiendo que ellos son, tambien, el caos.

Que si, que viene la ola, pero en versión de los Hermanos Calatrava, que son los autóctonos de celtiberia, y en la que no hay lugar para caprichos .Como mucho, flan chino.

Aunque, de lo que estaba hablando, de otro tipo de regresos, es el de los viajes. De esos viajes necesarios, que hacíamos hasta hace bien poco para ir “de viaje”. Coger un autobús que nos lleva al tren que nos conduce al aeropuerto, desde donde el avión nos dejará cerca del puerto donde realmente comienza el viaje, el crucero. Total, dos días, mil doscientos kilómetros, con noches de hotel in itinere, para poder alcanzar el objetivo, iniciar un viaje. No exagero, y lo sabéis.

Como sabéis cuantos de vosotros habéis hecho el mismo, lento y costoso trayecto, para iniciar el camino del calatraveño, la etapa inicial aquella, entre Roncesvalles, a mil doscientos kilómetros, y Larrasoaña, donde la vieja lesión en el metatarso recuperó su capacidad de de amargar la fiesta y replantear la aventura para el año siguiente, y el siguiente del siguiente. Y en cada intento cuatro días de trayecto. Miles de millas acumuladas en las tarjetas de viaje, y la evidencia de que nos lo podemos, nos lo podíamos, permitir.

Claro que lo fácil, o mejor lo natural, lo razonable no tiene el menor interés para los que llevamos tiempo imitando, consumiendo, y derrochando una energía y unos medios que nos rebosaban, al parecer.

Todo eso viejuno, también, aparte de estúpido. Aunque solo puedo aplicar el calificativo en lo que a mi experiencia concierne, los demás tienen todos mis respetos.

Sucede que la cosa , inevitable, de circular en medio del rebaño, a pesar de la resignación con que sigo rumiando la rala hierba que mi abatida cabeza puede afanar, siempre me ha dado un poco de grima. Supongo que tambien es un sentimiento universal, la vanidosa pretensión de ser diferente en un mundo, en un hormiguero, en el que todos quieren serlo.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

HOY TOCA BÍBLIA. PARA VARIAR.-


"La bíblia es la madre de todos los libros."
(De la sabiduria popular).

Nínive (en acadio: Ninua) fue una importante ciudad descrita en el Libro de Jonás como "Ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido" Se extiende a lo largo de 50 kilómetros, con una anchura media de 20 kilómetros o más desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es ahora una inmensa zona de ruinas

Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Atlántico, uniendo así el Este y el Oeste, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades antiguas de la historia

Nínive tuvo que esperar hasta los neoasirios, particularmente a partir de la época de Asurbanipal II en adelante, para alcanzar un desarrollo urbanístico mucho mayor. A partir de entonces, sucesivos monarcas mantuvieron y fundaron nuevos palacios, así como templos dedicados a Sin, Nirgal, Inanna, Shamash, Ishtar, y Nabu de Borsippa.

Fue el rey Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica Diseñó amplias calles y plazas y construyó el famoso "palacio sin rival", cuyo plano ha sido recuperado en gran parte, de unos 200 por 210 metros.

El esplendor de Nínive duró poco. Alrededor del 2008 d. C. el Imperio empezó a dar muestras de debilidad y los medos atacaron Nínive.

En 2012 d. C., nuevamente, babilonios y medos se volvieron a reunir para el asalto de la ciudad. El asedio duró 3 años, durante los cuales se emplearon todo tipo de tácticas, como desviar el curso del río Khosr o atacar a la vez por varios flancos para debilitar la defensa asiria. Finalmente, el ataque final se produjo por el cauce ya seco del río. Nínive cayó y fue arrasada hasta los cimientos. El imperio asirio llegó a su final, y los babilonios y medos se repartieron sus provincias.

Después de gobernar durante más de seis siglos, desde el Cáucaso y el Caspio hasta el Golfo Pérsico, y más allá del Tigris hasta Asia Menor y Egipto, la ciudad desapareció como un sueño

En la época del historiador griego Heródoto, Nínive ya era parte del pasado. Y cuando el historiador Jenofonte pasó por el lugar en su Anábasis, incluso el nombre de la ciudad había sido olvidado. Había desaparecido de vista, y nadie sabía de su importancia. Nunca más se levantó de sus ruinas.

.“Después que los ángeles sacaran a la familia, Dios envió una lluvia de fuego y azufre que incineró completamente la ciudad con sus habitantes, y otras ciudades de la llanura".

Fueron parte de un jardín antes de ser destruidas, luego de lo cual serán referencias típicas de ciudades de malvados, por muchas cosas, comenzando por el descaro de ufanarse de sus pecados, todos relacionados con la falta de amor al prójimo.”


Notas.-

Los nombres de Asurbanipal y Senaquerib son totalmente ficticios. El resto es cierto. Solo teneis que esperar- poco- para verlo..

Por otra parte, los citados templos tienen una denominación inquietante por su similitud con otros actuales: Sin, Nirgal, Inanna, Shamash, Ishtar, y Nabu de Borsippa. Son los clubes de futbol que suelen ocupar las primeras posiciones en la fe de los neocreyentes. Comprobadlo.


lunes, 21 de noviembre de 2011

ESTO VIENE DESDE MUCHO ANTES..




PERO YO SIGO SIN COMPRENDERLO.-


Mi asesor financiero, que tantos disgustos me ha dado últimamente, el pobre, me llama esta mañana temprano, en plena resaca electoral, y de las otras, para aconsejarme mal, otra vez.

-¡Compra clero, rápido, y vende liberados sindicales!-

Y no es que le falte razón, no.
Pero yo he preguntado a quien mejor me aconseja siempre, que es a Don Baltasar (Gracián) que en su Oráculo manual y Arte de la Prudencia me dice lo que a continuación os trascribo.
Ya se, ya se que tiene poco que ver con las cuestiones pecuniarias y, aparentemente, nada con la política pero, como dice el mosquito en “Bichos” antes de caer fulgurado por la lámpara ultravioleta:

- ¡Es tan bonita!-.

43. Sentir con los menos y hablar con los más.

Querer ir contra el corriente es tan imposible al desengaño cuanto fácil al peligro. Sólo un Sócrates podría emprenderlo. Tiénese por agravio el disentir, porque es condenar el juicio ajeno. Multiplícanse los disgustados, ya por el sujeto censurado, ya del que lo aplaudía.
La verdad es de pocos, el engaño es tan común como vulgar. Ni por el hablar en la plaza se ha de sacar el sabio, pues no habla allí con su voz, sino con la de la necedad común, por más que la esté desmintiendo su interior. Tanto huye de ser contradicho el cuerdo como de contradecir, lo que es pronto a la censura es detenido a la publicidad de ella.

El sentir es libre, no se puede ni debe violentar; retírase al sagrado de su silencio; y si tal vez se permite, es a sombra de pocos y cuerdos

Baltasar Gracián – Oráculo manual…

viernes, 18 de noviembre de 2011

domingo, 13 de noviembre de 2011

PLACIDO Y EL MANUAL DE USO CULTURAL. (TAKE TWO).


“El humor negro es un tipo de humor que se ejerce a propósito de cosas que suscitarían, contempladas desde otra perspectiva, piedad, terror, lástima o emociones parecidas” DRAE.

Castro Sendra -Cassen- aceptó la condición de “no actuar”, de comportarse ante la cámara como era en realidad. Y estoy seguro que, al firmar, murmuraría aquello de “No te…, como si yo pudiera hacer otra cosa”.

Es el único personaje real – Zavattini y su ladrón de bicicletas, mediante- de la película. El único con quien puede identificarse el espectador, en su odisea de veinticuatro horas, donde la Ítaca homérica se convierte en la letra del motocarro que hay que pagar antes de la medianoche del 24 de diciembre. Su historia es tan cercana a la nuestra, tan verosímil, que la damos por válida para mantener el MacGuffin hasta el final.

Salvo que, desde el principio, se encuentra rodeado por un mundo absolutamente esperpéntico, por un compendio de personajes que son un acertado retrato, cruel y a la vez cómico, de la sociedad española de postguerra, y puede que de la de ahora mismo.
Esa es la grandeza de los genios, su intemporalidad. Y si Goya ya había hecho merecedores a sus caprichos, de su adscripción a eso que llamamos humor negro; no es hasta que Berlanga rueda Placido en 1961, cuando ese concepto toma su auténtico significado.

“Ponga un pobre a su mesa” era el título de la campaña navideña, organizada por los medios de comunicación de la época, en la que veríamos las caritativas fuerzas vivas -y otras no tanto- del lugar, compitiendo entre sí por llevar a su casa durantevunas horas a un desgraciado (sic) para que compartiese la comida familiar.

Aparentando una generosidad inexistente, en una competición dirigida a demostrar unas virtudes, cuya ausencia será puesta en continua y cómica evidencia. El cinismo, la desvergüenza, el despropósito, el racismo implícito en los diálogos de los pudientes es tan impresionante que, el resto era previsible.
El sarcasmo, el veneno, la gracia mediterránea y toda la tradición teatral de la tragicomedia patria puestos al servicio de Azcona y de Berlanga. Una comedia costumbrista que, a pesar de eliminar cualquier referencia que pudiese resultar hostil para los tabúes censoriles de siempre, se convierte en un ataque tan feroz como sutil, tan mordaz como subversivo, a las convenciones morales de entonces y de ahora.

Nominada al Oscar a la mejor película de lengua no inglesa. La felicitación desde el Pardo le llegó mediante una frase lapidaria y ya histórica: “Es un buen director y un mal español” Mientras, José Luis, que siempre fue un anarquista de derechas, intentaba explicarle a Bergman, ganador aquel año, como había podido hacer aquellos prodigiosos planos secuencia, sin apenas dinero, con algo tan sencillo como un buen guión y un puñado de actores -los suyos- de excepción.

Uno vuelve a verla y vuelve a sentirse identificado con sus personajes, las víctimas de la campaña “Ponga un pobre en su mesa”, con el pobre que come bien por un día, en mesa ajena.
Solo que, llevaba tanto tiempo, un servidor,convencido de que no hay pobres, de que la justicia social había relegado a la compasión forzada, a la falsa caridad provinciana al baúl de los recuerdos; que las instituciones públicas son de todos y que jamás, bajo ningún concepto iban a despilfarrar en champán francés, pagado con dinero de los prestamistas, el dinero que vamos a necesitar mañana mismo para dar de comer, por justicia y no por caridad, a los que hemos firmado, sin saberlo la letra impagable del humilde motocarro de Placido, que solo de pensarlo, se me atraganta la Navidad.

Tanto tiempo equivocado que, como la Concheta, que fue viuda antes que esposa, me veo escupiendo las peladillas, robadas por otros de la cesta, y que mi dentadura no acierta a negociar.
Por cierto que a las campañas caritativas de hoy, las llamamos ONGs. Y lástima que no
tengamos a mano ninguna palmera. Se las llevó por delante el picudo rojo.

«Nos llamaban las dos palmeras porque éramos lo único que había en el desierto del cine español». (Berlanga habla sobre Bardem).

«Y el mes que viene, otra vez el mismo fregao» (Plácido).


P.D.- No es la primera toma de Plácido en este blog. Ojalá no tengamos que revivir escenas parecidas y, además, cincuenta años después.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

LA EFÍMERA CAMISA "DE ARMANI" Y 6.-


Torrente, dejando aparte su ilimitada capacidad para escribir buenas novelas, hasta prácticamente el final de su longeva trayectoria, y de la autoría de algunos libros, obligatorios en la formación política, plan de estudios del 57, que me tocaron en fortuna, me cae simpático por dos asuntos quizás marginales en su carrera.

El primero es su titularidad en el guión de Surcos, película de José Antonio Nieves Conde, de 1951, revulsivo panfleto social, y por tanto político, con el que la censura tuvo que emplearse hasta el final – quiero decir que le cambiaron el desenlace, entre otras cosas- . Coetánea de Placido, de título original “Ponga un pobre a su mesa” de Berlanga.

Y el segundo, y último, si nos olvidamos de los gozos-pocos- y las sombras-muchas- es de otra índole bien distinta y sin embargo absolutamente incrustada en el devenir socio político de cierta epoca y de cierto país, donde algunos seguimos perdidos, buscando luces y caminos que nos lleven a alguna parte fuera del mas espeso de los laberintos.

Se trata de la erección – se escribe así- de una estatua en bronce, tamaño natural – esta tambien es de Berlanga- y su instalación con carácter indefinido en el café Novelty de Salamanca. Lugar que, aparte de haberme facilitado ratos y amigos estupendos, tiene una trayectoria tan sufrida como singular, a lo largo de los tiempos que intentamos rememorar para aquellos que sospechan que la memoria histórica a veces no es tan historica y, en todo caso es demasiado olvidadiza para ser llamada memoria. Los interesados en profundizar pueden indagar sobre el café Novelty. No será nunca tan divertido como el Pay Pay de Cádiz, pero es tanto o más elegante. Doy fe.

Y es aquí donde me escandalizo. Y me produce tanta vergüenza –ajena- el escandalizarme, que dudo si no me estaré pasando de escrupuloso. Si no será un exceso moral en el asunto este de la ética y de la estética.

Nulla ética sine estética, ya hemos referido quien lo dijo, y vuelve a surgir el asombro de la obscenidad manifiesta. Hacer un monumento, córpore insepulto, a un “personaje” ilustre y hacerlos posar casi juntos, para inmortalizar el momento de estulticia mas osada. El absurdo de glorificar a quién acaba de despedirse, de pagar misas por la pronta salida del purgatorio del alma de quien paga las misas en vida – Carlos V para concretar- o la soberbia infinita de aquel emperador romano que obsequiaba a sus súbditos con efigies propias de tamaño superlativo, para que lo adorasen.

Vale que fueran otros tiempos y vale que horteras los haya habido siempre en su versión “Museo de cera” y en la más nueva del museo de los horrores de cualquier canal televisivo. Pero someter a semejante humillación a un prócer de nuestras letras, a un octogenario que, como todos, lo único que merece es el mas profundo de los respetos y la veneración que la humanidad ha profesado siempre a la ancianidad y a la cultura cuando se encuentran reunidas en la misma persona; me parece definitorio del peor gusto, de la nula ética de la sociedad esta que nos toca sufrir. Contemplo la fotografía, de un gore absoluto, en la que se expone el fenómeno circense, el doble del vivo, el doble del muerto, para regocijo de los amantes de las placas, del bronce y del mármol, en una ciudad que sublimó el barroco, lo superó con su plateresco epilogal, y que no duda en colocar una figura antropomorfa –por dios, que hace tiempo que no se estilan, ni las flores en el ojal..- sentada junto a un velador, como la de un vulgar poeta de pueblo, como la del fundador de cualquier negocio boyante, o la del indiano filántropo que donó su fortuna a la tierra de sus ancestros.

Como siempre, quedará ad eternum la placa donde consta en letra pequeña a quién va dedicado el obsceno postrer homenaje y en mayúsculas el titular de la autoridad política, o parapolitica, beneficiaria al fin de la siniestra movida.

Me parece un despropósito y un terrible corolario para alguien que, como tantos otros, ha compensado sus posibles errores juveniles con una obra magnifica, ganándose el respeto de todos los que han pasado por su aula o se han codeado con los personajes de sus novelas. Una injusticia que temo va a quedar como tantas, en la carpeta mas odiosa, esa que recoge las ignominias, aquella de los crímenes ignorados por quienes los reciben. Porque de los ejecutores no tengo la menor duda sobre su consciencia-y tambien mala conciencia- al respecto.

Comprenderéis mi indignación por este pecado venial después de todo el escenario, realmente dantesco, que la historia hace aflorar alrededor de estas figuras; pero es que no dejo de recordar al Chesterton socarrón insistiendo en que no se puede ser transigente con el mal, que se comienza asesinado ancianas para robarles y se termina faltando a la misa dominical. Y es que ese es nuestro drama. La medida indefinida, o el filtro, el color de los cristales, en la mirada, que viene a ser lo mismo.

Dionisio y Hexe, bien. Sin novedad. Continúan en Ronda, En mi memoria, al menos.

Sube el blanco camino
reptando de Ronda a Grazalema.
Salva los campos de labor, se pierde
hacia las duras piedras.
Montes quiebran el cerco de los montes
y con la Luz el corazón se aleja.
Vuelve y es en mis ojos universo
pequeño y bravo la ceñida tierra

D. Ridruejo

(Cancionero en Ronda 1942-43. Ed Castalia)


P.D.-

"Lo peligroso de este asunto". Según Javier Cercas, es que "no estamos hablando del pasado sino de la relación del presente con el pasado, es decir, del fundamento histórico de nuestro sistema democrático". Y dale.

P.D.-

Salgo a la calle luciendo la camisa de verano que acababa de comprar en las rebajas de Armani y después de alguna extraña mirada recogida de refilón desde algunos viandantes; la voz amable de alguien que me aprecia, supongo, me hace ver la inconveniencia de ni indumentaria.

-Esa camisa no, por favor-

Y como solo consigue despertar en mi el gesto de asombro del que ignora el motivo, aclara.

-!El color! !El color!..

Algo así como el horror final de "El corazón de las tinieblas", al regreso del viaje iniciático del marino al que Conrad descubre para siempre que el mal suele teñir las almas inocentes con un color indeleble.

En mi caso, como en el de los presuntos lectores del 2012, sin siquiera necesidad de emprender viaje alguno. Tan solo por el simple hecho de elegir una camisa entre otras tres de mi talla.

Por supuesto que no he vuelto a usarla. Yque desde entonces rememoro la historia de España desde Viriato en adelante, antes de elegir cualquier adminiculo o complemento. No vaya a ser que esté molestando a alguien sin la plena consciencia de hacerlo. Con lo que yo disfruto con ello.



sábado, 5 de noviembre de 2011

COMO UN TORRENTE ( BALLESTER ). 5.-




















Es una película extraordinaria que casi me pierdo. 1958, Vincente Minnelli. Tan solo dos años después de que los ya talluditos supervivientes del grupo de Burgos pusiesen las cartas sobre al mesa para exigir aquello que habían expulsado del país, veintitantos años antes, ellos mismos., la democracia. Sorpresas te da la vida.

Su reestreno, tardío, en los años del VHS, y su título original, “Some came running” tan diferente al español, colaboraron sin duda, con la pérfida desinformación en la que seguimos inmersos. Ni yo mismo sabia, hasta que pude disfrutarla, la causa de que Frank Sinatra fuese Sinatra, Dean Martin fuese algo más que el borracho de Rio Bravo, el que recogía monedas en la escupidera del saloon; o el por qué Shirley Maclaine llegó a rivalizar con Kim Novak o incluso con Norma Jean, solo que en actriz.

Muy difícil te lo ponen si dejas pasar una generación, el tiempo de madurarla, aislado de aquellas pistas fundamentales para conseguirte un entorno mínimamente confortable, es decir creíble, coherente, algo con cierta pátina de verdadero que te permita ir atando cabos, cerrando círculos y seguir el camino del conocimiento que suele ir paralelo al de la vida de cada uno. Tan paralelo y tan cercano que, es suficiente dar un pequeño salto para disfrutar realmente de la herencia de todos los sabios que en el mundo han sido.

"Es muy fácil, si lo piensas
Es muy fácil, si lo intentas.
Es muy fácil, si te dejan..."

Esa es una canción de los Mitos, aunque el último verso se lo he añadido para rematar.

Lain Entralgo, antiguo responsable de ediciones de la Dirección de Propaganda durante los años de la autarquía – que ya tenían recursos para no llamar a las cosas por su nombre, ya – cesa en su cargo de Rector de la Complutense, igual que cesa como ministro su amigo Ruiz Jiménez, y tantos otros que aprovechan la ocasión para retocar o simplemente inventarse un pasado mas acorde con los tiempos.
Lain, afortunadamente, no necesita cargos ni favores para continuar su magisterio como médico ni como historiador y se aparta paulatinamente de aquellos círculos que necesitan savia nueva en el asunto de las bambalinas políticas, donde las luces y el vestuario lo son todo, o casi todo.

En ese apacible ocaso, tuve la fortuna de servirle como dama de compañía en una cena para dos en cierto colegio mayor, de cuyo nombre no quiero acordarme, donde dio una de sus magistrales conferencias, a las que ahora llaman monólogos los cómicos. Solo que él no era de los que intentan provocar la risa, mas bien compartir el conocimiento y la experiencia que le rebosaban como un torrente. Para mí, entonces, un abuelo amable y simpático. No puedo decir otra cosa, a pesar del gap aludido anteriormente, del decalage temporo espacial en que nuestra ignorancia se encontraba apaciblemente amodorrada.

Quizás en realidad era Some came running, quizás era como un torrente, quizás fuesen la misma cosa. No podía saberlo entonces, y ahora solo me atrevo a sospecharlo.

"Y has mirado tus libros
como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo
porque todo es igual y tú lo sabes".


La casa encendida (Luís Rosales)

En el mientras, Luís Rosales andaba perdido, huyendo de la sombra de sus amigos Federico García Lorca y Joaquín Amigo, colaboradores en la revista literaria granadina “ Gallo” y asesinados en el vórtice temporal del 36. El segundo, catedrático de filosofía del instituto de Ronda, fue arrojado por el Tajo, por partidarios de signo contrario al de los que ejecutaron a Federico.
Otra vez Ronda. A la que no tardaría en llegar Dionisio con Hexe, y donde la mismísima Metchild von Hesse Podewils iniciaría la traducción de Las elegías de Duino de Rainer Maria Rilke , en colaboración con Gonzalo Torrente Ballester, quién prologó y anotó la edición en Nueva Epoca.

¿Círculos concéntricos? O mas bien anillos como esos que los magos unen y separan delante de nuestros ojos, inocentes y atónitos, ante la evidencia de lo imposible.

Don Gonzalo cuenta que su afiliación a falange fue mas por consejo del cura de su pueblo, seguramente bienintencionado, que por las profundas convicciones que suelen arrogarse los poseedores de las ideas claras. De hecho, a su regreso de Francia, en el verano de las bicicletas – esa es de Fernán Gómez, otro que tal- tuvo que escuchar aquello de:

“¿No sabes que han fusilado a muchos de tus amigos?” obviando implícitamente la titularidad de los autores.

Torrente, dejando aparte su ilimitada capacidad para escribir buenas novelas, hasta prácticamente el final de su longeva trayectoria, y de la autoría de algunos libros, obligatorios en la formación política, plan de estudios del 57, que me tocaron en fortuna, me cae simpático por dos asuntos quizás marginales en su carrera.

(Continuará, y terminará, en la próxima entrega).




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